La dictadura del like en las plataformas virtuales

La interacción en la web

Las nuevas generaciones miden su popularidad por la cantidad de likes que reciben en sus publicaciones. Foto extraída de Pixabay.

“Sonríe para la vida, no para la foto” es el mensaje que se repite en la actualidad debido a las formas de interacción que se han generado en las redes sociales.

Los nativos digitales tienen dos vidas una es la que se desarrolla frente a sus ojos y la otra la que se despliega en su celular.

Son pocos los cibernautas que por ejemplo se van de viaje o asisten a un evento musical sin que sientan la necesidad de publicar fotos y vídeos en tiempo real.

Foto extraída de Pixabay.

¿La vida privada desaparece?

Las publicaciones en redes sociales se han convertido en una extensión de los deseos.

Ahora es muy común leer mensajes de condolencia, estados de ánimo y salud en redes sociales.

La delgada línea que dividía la vida privada de la pública gracias a las esferas virtuales se hace más difusa.

Se publica ppr likes y se los da a los contactos para darles a conocer la aprobación por lo compartido.

Foto extraída de Pixabay.

Las redes y las marcas

En París La consultora Martine Leherpeur cuestionó la función de las redes sociales como herramienta omnipresente que favorece a las firmas de lujo sobre otro tipo de contenido.

La sobre exposición a las redes genera que los grupos de lujo quieran hacerse notar y caigan en excesos. Este fenómeno se agrava por las características antes mencionadas de gran parte de la población con acceso a las plataformas digitales. Especialmente a los millenials se los asocia  debido a su gusto por lo inmaterial e instantáneo.

Foto extraída de Pixabay.

¿Los likes garantizan posicionamiento?

La dictadura de los likes condena a sus usuarios a la cultura de lo efervescente y sin censura.

Imágenes y vídeos del ámbito privado trasgredieron las fronteras y ahora son compartidas por miles de usuarios.

Los cibernautas  juzgan o se mofan del comportamiento de personas que nunca antes si quiera vieron, pero cuyas conductas cuestionan.

Las marcas al olfatear la tiranía de estas prácticas también se lanzaron  a la caza de los likes.

Sin importar status o estilos todos quieren estar a clik de distancia de ser reconocidos.

Incluso aquellas que dijeron que no serían parte por considerarlo como una práctica innecesaria hoy lo hacen.

Un ejemplo de ello es Céline, firma que había querido mantenerse al margen de esta dinámica —“Lo más chic es no existir para Google”.

Sin embargo los malos resultados económicos pusieron fin a la soberbia e iniciaron la etapa virtual.

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